Samstag, 7. Juni 2008

Costumbres de vida y muerte. Tinku, Ñatitas y otras.

Fuer Leute die gerade dabei sind an ihrem Spanisch zu basteln: Hier eine kleine Geschichte ueber Gebraeuche in Bolivien.
Autor: Ich.
Como visitante en otros países uno busca cosas conocidos y cosas que divergen de las costumbres en el país de origen. Primero normalmente uno se queda impresionado por las diferencias entre las culturas. Para hacer eso mas una historia impactante que un trabajo teorético y seco, propongamos, que serramos este viajero, entrando a Bolivia que yo fui desde hace un buen tiempo.
Llegando al La Paz el extranjero ya se ha encontrado con la gente comerciante del Altiplano que venden en cualquier situación siempre las mismas cosas. Lo único que se cambio hasta ahí, es que el extranjero no se encuentra con Inca-Kola de Perú no mas. Ha sentido que la mujer aymará aquí tiene otra comportamiento que las mujeres en Europa, como sí uno no les da lugar para moverse le choquen u en el caso del minibús fácilmente empiezan a escalar sobre su misma persona. De su guía el turista aprende, que así es la chola, la mujer aymará, un ser independiente, orgulloso de sus propios ingresos y acostumbrado a luchar para sus derechos.
Nuestro extranjero ahora esta caminando por la Calle Sagarraga y se encuentra con una cosita, llamado “montera”. “Eso”, lo explique la vendedora “te llevas sí vas al Tinku, para que no te matan.” Y lo cuenta de los pueblos de Jucumanis y Laimes que llevan un combate muy raro desde hace muchos años. Un día una pastora fue molestada por los Laimes, lo que promovió un enfrentamiento y el pueblo que gano tenía el derecho de un año de mando y hegemonía sobre el otro. Después de un año se repite el combate y así es gasta hoy en día. Falta mencionar, que en cada batalla tiene que morir un guerrero par que su sangre fertilice la tierra para un año mas.
Ahora casi no sorprende el extranjero escuchar que las mujeres se pegan tanto como los hombres.
Con este primer shock el extranjero se va de la tienda y durante los próximos días aprende mucho más. “No pases el jaguar de mano a mano”, lo dicen en el mercado donde prueba la Seice y cuando visita con un amigo esta misma tarde su Universidad, el lo muestra, que es de mala suerte utilizar la escalera a la mano derecha, entrando a la Universidad. Y verdad, casi nadie utiliza estas escalones, aunque la distancia es la misma como por la escalera al mano derecho, que además queda congestionado.
Este país lo parece raro y extraño hasta que encuentra que igual hay supersticiones que el ya conoce. Por ejemplo el miedo del gato negro, cruzando la calle de la izquierda hacia la derecha o la preocupación de pasar bajo una escalera. “Que globalizado son estos supersticiones,“ esta pensando, pero tal vez eso sea una prueba que estas creencias contienen un poco de verdad? Porque la gente en todo el mundo tocan madera para anular lo que acaban a decir y porque es obvio que quebrar un espejo te causara siete años de mala suerte, pero pedazos de cerámica causan el contrario?
Al fin de su pensamiento esta sonriendo porque se imagina los bolivianos confrontados con un alemán en su país, que guarda todos los costumbres ue se refieren a beber cerveza. Que mala suerte en el amor si no te miras en los ojos, bebiendo o diciendo “Salut!” o mejor: “Prost!”. Incluso peor, sí se crucen los manos de un grupo de gente diciendo eso, lo que es tan común en Bolivia. Probablemente el Alemán se muriera de vergüenza, sí utilizaría el vaso falso para una del montón de cervezas. Ahora esta riendo de verdad, pensando en estos diferencia y maravillosas coincidencias.
Pero todavía esta dando vueltas al pueblo aymará y sus señoríos de cuales dos son tan violentas. Y se encuentra con las creencias antiguas de los aymará que imaginaban el mundo espiritual como tres ámbitos, el Alaxpacha, lo que es todo el futuro, lo que viene, el Akapacha, que marca muchas cosas que se relacionan con la vida aquí y el Manquepacha donde se van los muertos y lo que se encuentra hacia el este, en la región de Salares y desiertos. Le parece increíble que en la historia aymará aparentemente no causo ningún problema cambiar su vista de la vida después del muerte de un lugar donde se van todos los muertos, a la vista cristiano con la amenaza del infierno. El día de Ñatitas se acerca y para que no se asuste tanto esta vez ya se informe antes.
Estudiando encuentra que esta fiesta, el dos segundo noviembre, marca la comienza del tiempo femenino o de lluvias en el mundo aymará y quechua. Estos pueblos mezclaban su propio calendario agrícola en una manera muy efectiva con el calendario cristiano de los conquistadores. Por eso podían continuar con sus propias ceremonias, solamente añadiendo unos dioses más. Como en países europeos es un día para ir al cementerio en honor de los muertos, el viajero ya ha conocido esta costumbre por ejemplo en Italia. Pero por la mezcla de creencias en el mundo donde esta ahora, descubre diferencias fundamentales, también. Para los aymaras la muerte es una continuación de la vida y cerca de dos años el alma permanece acompañando a los vivos. Luego asciende a las montañas donde se integra al mundo de los Achachilas. Además el espíritu solamente deja este mundo, sí todo parece en orden. Por eso la fiesta el funeral en general es muy alegre y el día de Ñatitas la familia del muerto prepara una mesa donde colocan la comida y bebida preferida del muerto, masas, agua, flores de manera que la alma recibe eso al mediodía – lo que es una diferencia por ejemplo al día de Todos Santos en México, donde la ceremonia se ejerce por la noche. El Gringo, porque así lo llama casi la mitad de la gente, percibe todas las preparaciones para la fiesta, las incluyen también que se produce una variedad de pan y dulces para los muertos, en forma de humanos con la cara pintaba como calavera.
Caminando por el cementerio esta pensando como se pierde esta fiesta para los muertos en su país, en Alemania.
Primero el muerte es el hecho más triste para todos y no mas es parte del ciclo de la vida como para los aymaras. Cuando se muere una persona, solamente los próximos hijos y primos pueden ver el cadáver una ultima vez para despedirse, después el ataúd esta cerrado y mientras horas lo recoge una empresa especial, para quemar los restos humanos. Devuelven el ataúd, conteniendo no más que la ceniza. El cuerpo ya no existe mas por razones de higiene. Por esta misma razón la muerte lleva un olor de algo asco con su identidad. Como en la sociedad del viajero uno no se encuentra con el muerte de ni humano ni animal, donde el carne es un material comprado en el supermercado, sin relación con el ser que lo ha producida por crecer y mover sus músculos. El muerte es algo anormal de lo que es mejor respetar la distancia mas grande posible. Y porque vas volver a un lugar donde se encuentra enterrado un cajón de madera con, en el mejor de los casos, un poco de ceniza, sí en verdad ya has movido tu habitación a otra ciudad y viajar es tan caro hoy en día? Así nadie visita los cementerios excepto unas abuelitas en memoria de sus querido y con la certeza que ellas van a seguir en cierto plazo como es el ciclo natural de la vida.
Pero este día el extranjero se encuentra con otra tradición. En una procesión impresionante, las familias entran el cementerio con sus ofrendas, incluso hay una banda, tocando música para un muerto de una familia muy orgulloso. Pero que es esto? Que traen las familias allá? En Sus mesas, junto con las velas blanca, morenas y negras, que sirven para contemplar el muerto tanto como pedir su ayuda en dañar a otra persona, se encuentra la calavera del mismo difunto en un cajón de vidrio, ornamentado ricísima igualmente!
Eso viene de la costumbre de la Challa que se ejerce los martes y viernes. Durante la challa se comparte vino, coca y tabaco con la calavera, así que la alma esta contenta y no sufre. Y el día de Todos Santos en cierto modo solamente es la versión mas grande de challa, que se practica en el cementerio en vez de a casa. Incluso descubre unos calaveras con sus ojos y boca relleno con algo como algodón, lo que son calaveras de muertos periculosos de aquellos su dueño quiere pedir un favor mediante la vela periplos, la negra. Pero como este muerto malo supuestamente no fue parte de la familia lo tamponan los ojos para que no les vea y su boca para que no les maldiga.
El gringo ahora queda sonriendo una vez mas, pensando en que intima esta relación del muerto con su familia queda, incluso después años. Y en cierto modo el empieza a entender que el Tinku es igualmente una costumbre dura para sus combatantes, pero al fin no tiene el sentido de un suicidio desesperado. La tradición fácilmente es mucho mas importante, que este pequeño detalle, sí atiendes esta vida junto con tu cuerpo o como un ser un poco mas liviano, como alma.
Un poco sorprendido de su propio pensamiento que lo ha guiado tan lejos de todos los derechos humanos, sale de La Paz, esperando de aprender mas de las culturas en este mundo.

Keine Kommentare: